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jueves, 11 de abril de 2013
ATENCIÓN AL SECTOR DEL TURISMO
SEGURIDAD TURÍSTICA ACERTADA
Revisar la Seguridad Turística en una ciudad con la finalidad de fortalecer la coordinación de las instancias competentes entre el sector público y privado consolida la prevención de riesgos, desastres naturales y amenazas a las instalaciones turísticas y recreativas y, al libre desplazamiento del visitante. Reunir y obtener información selectiva de los operadores turísticos, operadores del transporte, agencias de viaje, policía nacional, responsables de servicios de hospedaje, los servicios de alimentos y bebidas, museos, salones, juegos, parques y operadores de la infraestructura arqueológica y patrimonial; mejora las determinaciones en cuanto a la seguridad. (J. Amonzabel)
lunes, 22 de agosto de 2011
Legado del territorio que pisamos, poder para la vida
Por: Jorge Amonzabel
El mínimo común de los habitantes en todo país es desarrollar una actividad en las comodidades que la tecnología presta o los avances de la industria ofrecen. Sin embargo, el contar con una vivienda, un espacio para descansar y otro para estudiar o trabajar. Son consideraciones necesarias y obligadas. Inclusive, espacios públicos, parques, calles, avenidas y áreas verdes. Aunque muchos afirman vivir en hoteles y en los transportes que los llevan de viaje, sean éstos aviones, ferrocarriles, buses o barcos. Mas todos buscan su círculo o espacio, su privacidad o paredes de encierro. Para algunos la intimidad de su habitación guarda todos los anhelos y aspiraciones como ser humano en el planeta. Pocos son los que lo manifiestan y difunden. Pocos se exponen.
Nadie eligió nacer donde nació. Nadie podría asegurar el lugar de su muerte. Salvo un suicida. Pocos, con cierto optimismo; definen donde vivir y donde desarrollar su actividad. Quienes nacieron en territorio extranjero y son nacionales de otro, tienen experiencias de gustar la tierra que los acoge y desear conocer la de origen de sus progenitores o padres. Aquellos que tuvieron una migración forzada y salieron de su territorio por la fuerza, extrañan su tierra y pasan nostalgia con lo que tenían o tienen en ella. Desde recuerdos, hasta el patrimonio de sus bienes, sus costumbres y toda su historia y cultura. Vivir en un territorio ajeno o propio, es necesidad de cada humano. Es una experiencia donde se asimila el legado que otros tejen y construyen. Donde se asimilan hechos de la vida y manifestaciones de la colectividad. Lo que hubo, lo que hay y lo que puede conocerse. Cada aporte, cada suceso, construye, modifica o aparta. Cada quién percibe lo que quiere, observa lo que gusta o requiere y comprende lo que le gratifica.
La herencia que recibimos, en el territorio que nacemos o vivimos, el contenido de la manifestación de las artes, la cultura, la tecnología, la ciencia, la actividad social, las perspectivas políticas, la realidad económica, el momento; son elementos y factores que se hacen valores, según cada uno y según la colectividad. Esto da contenido a la vida, otorga razones para vivir, para aportar y proponer. Ya no es solo saber, sentir, hacer,; también es crear. Crear para todos, para quienes son habitantes y estantes cercanos y lejanos del planeta.
La herencia del territorio, de lo que tiene y contiene el suelo: La fauna, la flora, el agua, el aire, la tierra y todas las manifestaciones de quienes habitan, hombres y mujeres; son el legado de la tierra. El humano que aprecia el legado, tiene el poder para la vida. Apreciar la herencia del territorio y vivir con gratitud, es lo que la humanidad necesita para permanecer y dejar vivir a las generaciones por venir. (J. Amonzabel)
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